Lifestyle,

The State of Dreaming

Instagram

Este post es sumamente personal y me decidí a escribirlo porque considero que es la mejor forma de cerrar un ciclo en mi vida que llegó a su final.

La verdad no sé si la gente aún entra a leer blogs… quizá y nadie lo lea pero escribirlo para mí es importante porque representa retomar la esencia de lo que inicié, empezar desde cero algo que me gusta y me hace feliz y que jamás me permitiré perder de nuevo.

Hoy en día, las redes sociales son algo importantísimo para las personas y las nuevas generaciones. Instagram, Facebook, Youtube, etc. son herramientas de comunicación sumamente efectivas tanto para personas como para marcas… pero, por otro lado, al ser una ventana al mundo y un “espacio público” podrían tocar ciertas fibras en la mente de personas susceptibles que podrían ser perjudiciales a largo plazo.

Apoco nunca haz pensado “quisiera su vida”, “que cool que se la pasa de viaje todo el tiempo”, “él está bien guapo y yo no”, “quisiera estar delgada como ella”… ¿ves? No digo que sean algo fatal, son parte de la vida de todos, pero por voy hablar con base en mi experiencia.

 

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En el 2014, mientras estudiaba en Francia, empecé a interesarme más por las fotos que subía a Instagram —que la pose, que la edición— me encantaba ver lo que subían Chiara, Galla, Pelayo, etc. Así que comencé a subir selfies de cómo me iba vestido a clases todos los días y  los paseos que hacía el fin de semana. Algo despertó en mí: quería hacer eso y algo me decía que algún día lo haría y sería como ellos.

Para el 2016, ya de regreso en México, me faltaba un semestre para graduarme y la idea de tener un blog me volvía loco. Por fin iba a poder hablar sobre mis outfits, mis ideas, mi día a día y mi perfil de Instagram iba a estar lleno de fotos cool como las de las personas que tanto admiraba…

Me informé sobre lo necesario para tener un sitio web, cómo redactar mejor, aprendí a usar las apps de Adobe, mandé DMs pidiendo consejos a algunos bloggers españoles que seguía. Al mismo tiempo descubrí el blogging world de México y saber que más gente del país estaba haciendo lo que yo quería, más aún me metí en mi proyecto.

Así, el 01/09/16 lancé “Ponte Esto”. Comencé haciendo reviews de restaurantes locales, fiestas, spots de la ciudad, etc. combinando esos temas con posts sobre outfits, skincare, mis experiencias como estudiante, intercambios, relaciones fallidas, etc.

Después de graduarme, comencé a dedicarme full-time a mi blog y postergué aplicar a trabajos hasta Enero del siguiente año para así tener más control sobre lo que hacía como hobbie y lo que sería mi trabajo PERO me empezó a gustar tanto escribir, que la gente me siguiera y obviamente estar trabajando con empresas locales ya que iba aprendiendo más poco a poco.

A la par de eso, los PRs de agencias comenzaban a seguirme y contactarme y todo se iba acomodando tan perfectamente que no podía creerlo.

Para Enero del 2017 me mudé a la CDMX y lo de conseguir trabajo volvió a pasar a segundo plano pues cada vez estaba más convencido de que ser blogger era para lo que había nacido, no me cuadraba ni me veía haciendo otra cosa en una oficina. Sentía que toda la vida me había estado preparando para lo que estaba viviendo —A dream come true—.

Cuando llegué todo era raro; nuevo. Me sentía muy emocionado de ir por el camino correcto y haber dado el paso de moverme a otra ciudad para poder seguir creciendo, aprendiendo, mejorando y alcanzar mi sueño. Eventos, fiestas, lanzamientos, shootings. All I ever wanted.

Todo fue viento en popa hasta que cumplí un año con el blog porque lógicamente al ya no ser estudiante ni vivir con mis papás me tenía que mantener por mi cuenta y no todo lo que hacía era pagado… Pero aún así seguía intentándolo y seguía diciéndome a mí mismo que tener otro trabajo que me diera más dinero y la vida a la que estaba acostumbrado me iba a quitar tiempo de hacer contenido y podría perder deals con marcas buenas… Recuerdo decirme a mí mismo “aguanta, un día con sólo subir una foto vas a reponer todo lo que has invertido y todo va a valer la pena”.

Comenzaba a sentirme estancado al sólo estar yendo a eventos por intercambio y ver cómo a otros les daban seguimiento a otras etapas de las campañas, así como de ver cómo otros bloggers hacían cosas más cool que yo.

Era inevitable no compararme con otros ni cuestionarme si algo en mí o en mi trabajo estaba mal si siempre estuve seguro y confiado de mis ideas y mi forma de hacer las cosas.

Volvió a pasar otro año y mi blog era prácticamente obsoleto, sólo escribía posts con fotos de Instagram y nunca los compartía. La sensación del momento era hablarle a tu celular todo el día para subir stories y hacer cosas chistosas para entretener a la gente y así te invitaran a eventos y te regalaran cosas, ya no importaba si contabas con contenido relevante o un sitio web.

Este fact comenzó a molestarme y hacerme sentir cada vez más intranquilo ya que para que a mí me invitaran a eventos, me regalaran, prestaran o pagaran por hacer contenido para una marca simbolizaba mi trabajo. Mi blog, mi Instagram y todo lo que compartía era una plataforma digital que yo había creado desde cero, era mi trabajo, se había hecho parte de mí y de mi vida.

Me hacía sentirme un perdedor ver como otras personas, por menos, habían logrado más que yo en 2 años. Me sentía desfasado y not worth it. Tener esos pensamientos todos los días comenzó a detonarme demasiadas inseguridades que el poco trabajo que tenía lo hacía mal; con miedo.

Ninguna foto me gustaba, estaba ansioso en todos lados donde me invitaban y me cohibía cuando tenía que convivir con más personas. Me avergonzaba de mi voz, de mi cara, de mis brazos, mis piernas; de todo mi ser. Estaba tan incómodo todo el tiempo que de desear siempre estar ocupado haciendo contenido y amar lo que hacía, la gloria eran los días que no tenía trabajo para poder quedarme en mi departamento y no sentirme “feo”, “gordo”, ni demás adjetivos que yo mismo me decía.

El 2018 terminó y con él tronó la burbuja de fantasía en la que había vivido 2 años. Una vida en la que no me sentía feliz. No supe el momento exacto en que empecé a sentir miedo, inseguridad, ansiedad; sólo recuerdo despertar un día con muchas ganas de llorar sin saber porqué y cada vez despreciar más y más a la persona que veía en el espejo por no representar la imagen de “perfección” que según Instagram debía tener y al no serlo mi sueños no se cumplirían jamás, pues… ¿cómo alguien como yo iba poder tener todo eso? Qué iluso.

 

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Hoy me encuentro bien (se me va el sueño una que otra noche pero nada grave). Empezando el año, la segunda semana de Enero, le conté todo a mi mejor amiga y ella me ayudó a lograr hablarlo con mis papás quienes inmediatamente me apoyaron. Estoy seguro que si lo hubiera hablado con alguien desde el primer momento no se me hubiera salido de control.

Tuve cerradas todas mis redes sociales y corté contacto con mucha gente para poder enfocarme en mi persona, física y mentalmente durante 6 meses.

Me siento bien por haberlo hecho y me siento bien conmigo mismo y la persona que soy ahora. Aprendí a amarme y aceptarme tal y como soy, empecé a trabajar en mis inseguridades, que aunque sé que ahí están la manera de tomarlas ahora es muy diferente, incluso hasta aprendí a reírme y hacer bromas de mí mismo.

Aunque ya no tengo el engagement que tenía antes que estaba pegado al celular 24/7 prefiero eso mil veces a forzarme a hacerlo cuando no tengo ganas o no me siento bien y darles algo que no es real. Era sumamente desgastante estarme mostrando todo cool y contento cuando en verdad no lo estaba.

Los likes y el número de followers no definen ni miden tu valor como persona ni el de tu trabajo.

Aprendan a quererse tal y como son.
Cada persona es única, sé valiente y atrévete a ser feliz.
Si te amas a ti mismo, te va a valer madre lo que piensen o digan los demás.
Trust me, I learned it.

Francisco Castañón G.

02 comments

writer

Always wearing denim and taking cool pics for my blog. THESTREETFAME.COM

2 Comments

Sofia

Me da gusto leerte y saber q escribir solo ayuda a sanar mas. Proud of your openness!!! Tqmm ⭐️👩‍💻💖

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Omar Ortega

Mi querido Pako siempre un placer leerte! Tocas un tema que se da mucho y no solo el redes sociales pienso que en todo grupo social (trabajo, escuela, amigos, etc.)
Recuerdo buenos momentos contigo.
Saludos y un fuerte abrazo.

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